Al hablar de un libro generamos inmediatamente una imagen mental básica en la que la mayoría podríamos coincidir. Sin embargo, el objeto que conocemos como libro está compuesto por distintas partes, cada una con un nombre y función particular. Y aunque normalmente hablamos de autores, temáticas o de su contenido, hoy en Buscalibre nos centraremos en el libro como objeto, para que puedas referirte a él de manera adecuada y sepas cómo se llama cada una de estas partes.
La portada es la primera pieza del libro con la que nos encontramos y la más característica. Podríamos decir que es su cara al mundo y muchas personas se ven tentadas, en más de una ocasión, a comprarlo por cómo les parezca, pues normalmente tiene relación con su contenido o puede ser una representación de él. Actualmente tenemos la costumbre de ver ilustraciones, pero en algunas ocasiones solo tiene escrito el nombre del libro y su autor.
El lomo del libro es la zona que se ve cuando los almacenamos en nuestros libreros. Este une las cubiertas frontal y posterior y suele contener el título del libro, nombre del autor y logotipo de la editorial. El lomo del libro es clave en su rápida identificación en los libreros.

Es la parte posterior del libro. Y es literalmente como suena: lo que está al otro lado de la portada —unida a ella a través del lomo— En ella normalmente se encuentra un breve resumen del libro en sí y su contenido. En algunas oportunidades cuenta con reseñas de críticos, algunas citas destacadas y, aunque cada vez es menos usual, puede llevar un breve biografía del autor o autora. Su función es contarle al lector de manera breve de qué se trata el libro.
El canto es el borde del libro, la parte que se ve de las hojas cuando está cerrado. A veces se le añaden elementos estéticos o prácticos. Actualmente, suele ser una parte fundamental en las ediciones especiales.
La guarda es una de esas partes que quizás no sabías bien cómo llamar. Las guardas son las hojas que se encuentran al principio o final de un libro : une la cubierta con las primeras y últimas páginas. Pueden ser hojas en blanco o llevar algún tipo de decorado, ilustraciones, mapas o algo que complemente el diseño del libro.
Otra palabra para agregar a tu vocabulario librero: portadilla. La portadilla es la primera página impresa del libro y por lo general contiene solo su título. Es como un preámbulo para lo que vendrá; genera una sensación de expectación.
Luego de la expectación que crea la portadilla, sigue la presentación antes de su contenido: la portadilla interior. No es difícil imaginar de qué se trata; si la anterior tenía solo el título del libro, esta presenta el título completo del libro, el nombre del autor, y los detalles de la editorial. Forma parte de la introducción formal.
Con el prólogo empezamos a adentrarnos en el contenido del libro. Es una introducción que nos prepara y nos ayuda a ir "calentando motores" antes de entrar en lo que está escrito. Como te podrás haber dado cuenta en más de una ocasión, es un texto introductorio que puede ser escrito por el autor del libro o por otra persona. Esta introducción nos proporciona contexto, antecedentes, o nos muestra los motivos o motivaciones que tuvo el autor al momento de escribir.
El índice nos enseña el orden del libro, el listado de capítulos o secciones y su enumeración. Es una guía para abordarlo de forma ordenada y poder consultar directamente aquello a lo que queramos ir sin perdernos en él.
Los capítulos son las divisiones principales del contenido del libro. Cada uno desarrolla una parte específica de la trama, el argumento o lo que sea que estemos leyendo. Gracias a la división por capítulos podemos encontrarnos con el contenido de manera menos caótica.

Las notas al pie son comentarios adicionales que aparecen en la parte inferior de la página y explican o amplían la información sobre algún término, una referencia o alguna cita. Proporcionan el contexto que el autor o editor consideraron necesarios para seguir leyendo adecuadamente.
Quizás esta es otra parte que no conocías. Y es que el colofón es la sección breve que aparece al final del libro y puede contener información técnica sobre la edición, como el tipo de letra utilizado, la fecha de impresión y a veces incluso un mensaje del autor o editor. Es parte del cierre formal del libro.
Es la sección final que aparece una vez concluida la temática. Puede ofrecer un cierre a largo plazo para los personajes o la trama, algunas reflexiones finales, o aclarar ciertos aspectos que quedaron pendientes en el cuerpo principal del libro.
La dedicatoria y agradecimientos también componen el libro pero no son imprescindibles, aunque los autores acostumbren a dejarlas al ser una de de las partes más personales, tal como el prefacio que habla de las circunstancias que llevaron a su creación. A su vez, algunos libros cuentan con introducción, apéndice, glosario y bibliografía, pero está presente principalmente en libros técnicos o académicos. Lo mismo con las notas finales, que suelen reemplazar a las notas al pie.
Un libro es una multifacética construcción que va más allá de una simple cubierta y sus respectivas páginas. Cada una de sus partes es esencial para reconocerlo como el objeto que estamos acostumbrados a ver, pues independiente de su contenido, presentan la misma composición. Luego de este glosario podrás hablar de manera más particular del objeto libro, enriqueciendo tu experiencia global como lector y dar una paseo virtual por Buscalibre para deleitarte con una de sus singularidades más reconocibles: su portada.