Los costos de envío se calcularán en base a esta dirección en todo el sitio.
Selecciona tu país
América
Argentina
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
El Salvador
Estados Unidos
México
Perú
República Dominicana
Uruguay
Europa
Alemania
Austria
Bélgica
Croacia
Dinamarca
Eslovaquia
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Grecia
Hungría
Irlanda
Italia
Letonia
Malta
Noruega
Países Bajos
Polonia
Portugal
Reino Unido
República Checa
Serbia
Suecia
Suiza
Resto del mundo


La charla
Linda Rosenkrantz (Autor) · · ebook
Quedan 30 unidades
$ 9.500Una joya de los años sesenta recuperada. Un intrépido y divertido experimento: una novela reality protagonizada por tres amigos que hablan sobre sexo, drogas, el final de la juventud...
«De una obscenidad asquerosa», fue la respuesta que le dio un reputado editor a Linda Rosenkrantz cuando se negó a publicarle este libro, que al final vio la luz en 1968. ¿Qué provocó ese airado comentario? Sin duda que La charla es, tal como señala Stephen Koch en su pórtico a esta edición, «una novela reality».
La propuesta de Linda Rosenkrantz es tan simple como osada. Tres amigos pasan el verano de 1965 en la playa de East Hampton. Y hablan. Con franqueza y sobre todo lo imaginable. ¿Cómo plasmar esas conversaciones sin que pierdan la vivacidad al trasladarlas a la página? Muy sencillo: la autora las registró con una grabadora y las reprodujo tal cual. Con un único matiz: el original ocupaba 1.500 páginas, y en él intervenían veinticinco personas, así que redujo la extensión y los personajes. Quedaron tres: Marsha, que tiene un buen trabajo en Nueva York; Emily, su confidente y amiga, actriz, dipsómana y desinhibida; y Vincent, pintor homosexual, talentoso y analítico, por el que Marsha siente un amor no consumado.
Estamos en los años sesenta, y la novela capta de un modo documental esa época de cambios revolucionarios. El trío habla de sexo –promiscuidad, ménages à trois, masturbación, sadomasoquismo...–, de drogas –una experiencia con el LSD–, de cultura –se mezclan sin complejos Fitzgerald, Proust, Durrell, Ginsberg, Dylan...–, de psicoanálisis y del mundillo artístico en el que los tres se mueven, la Nueva York de Warhol, Sontag, el expresionismo abstracto, las fiestas interminables...
¿Y por qué rescatar este libro ahora? Ante todo porque sigue plenamente vivo, con sus ágiles diálogos que mezclan reflexión, hilaridad, lubricidad, dudas y contradicciones; en segundo lugar porque es el valioso testimonio de una época convulsa; y también por ser un audaz experimento de literatura de lo real, cuya influencia puede rastrearse hoy en series como Girls, de Lena Dunham, o en el humor deslenguado –¿de una obscenidad asquerosa?– de Amy Schumer.
La charla es la vida misma, con toda su crudeza, impudor y paradojas. Y casi cincuenta años después sigue tan fresca y provocadora como el primer día.
¿Tienes una pregunta sobre el libro? Inicia sesión para poder agregar tu propia pregunta.

