Apocalipsis Bang... (Y otras historias extraordinarias para un semáforo)
Reseña del libro "Apocalipsis Bang... (Y otras historias extraordinarias para un semáforo)"
Estimados lectores. Compartir aquí un sucinto recorrido de las impresiones recogidas, a sus analistas, por una obra de lúcidas advertencias cosmológicas y cosmogónicas: “Apocalipsis Bang… (Y Otras Historias Extraordinarias para un Semáforo”. En primer lugar, destacar la dúctil mirada de su Prologuista M.Ed. Elba Rosa Camargo Alvarado (Colombia), a cargo del examen completo del Libro y sus 4 Capítulos ordenadores. Al respecto, sostiene que “Hay libros que se (…) transitan como si fueran destinos. (Y) “Apocalipsis Bang…” no es solo una colección de cuentos: es un viaje circular hacia el origen del lenguaje, el fin de la certeza y la respiración profunda del asombro. (…). (Como) artesano de lo simbólico, Escudero ha construido (…) una arquitectura de múltiples entradas. Lo suyo no es la anécdota; es el enigma. No cuenta (solo) historias: interroga realidades. Y lo hace… —con audacia poética— mediante el realismo mágico, lo fantástico, la teología literaria, la micro ficción y la conjetura metafísica. Cada sección del libro representa un punto cardinal del alma humana. En el Norte, la risa cósmica; en el Este, la palabra naciente; en el Oeste, la compasión; en el Sur, el caos. Como un mapa sin brújula o una brújula sin mapa, esta obra obliga al lector a caminar (…) confiando no en el suelo, sino en el temblor de sus pasos. Y es allí donde la literatura cumple su función más noble: hacernos conscientes del vértigo de vivir. (…) Hay algo profético en su estilo, pero no dogmático. Algo místico, pero no solemne. (En tanto) recuerda que incluso en el polvo del apocalipsis puede germinar una flor. Que el fin no siempre es clausura: puede ser umbral. Como en un nuevo Génesis, este trabajo narra (…) la caída, pero también la esperanza. El caos, pero también la luz. La muerte, pero también —y, sobre todo— la voz. Y mientras alguien escribe, el Universo —quizá— todavía puede volver a empezar”.
En tanto, sus selectos prefacistas, al bucear en uno de los 4 Capítulos del Libro, expresan: A) El Prof. Dr. Antonio Las Heras (SADE-Argentina), a cargo del Iº: “… sus parábolas sondean “la noción de ´apocalipsis´ desde (…) un entramado de textos de alta originalidad (introductorios a) cuestiones esenciales del saber verdadero”. B) El Prof. Lic. Norberto Pannone (ASOLAPO-Argentina) al explorar los Capítulos II (Microlecturas) y III (Minicuentos), opina que: “Con la palabra, se gestó el cuento… (o) primera crónica de la Humanidad (…). (Y) Se fue dimensionando (…) el Cuentista (como un) ´artista de la trama´. (Por eso) resulta indispensable manifestar que, Escudero, se ha convertido en un estupendo artífice…”. C) Por último, el Dr. Jorge B. L. Aragón (Argentina) analista del Capítulo IV (Y Otros Relatos…) considera a sus Tercetos como “… constelaciones narrativas donde conviven lo fantástico y lo cotidiano, lo filosófico y lo íntimo”. (…). Sus relatos “contienen el infinito en una página (Borges)”. “Cada conjunto ofrece variaciones que se iluminan (…) como partituras…”. (Y los cuentos son), al mismo tiempo, lámpara y espejo. (…). (Así, en) ´El Eternauta…´ (refugio, resistencia y esperanza), Adrián… recuerda que, la literatura (es un) viaje compartido. Y nos invita a caminar (junto) a él (…) sembrando ternura con semillas de eternidad…”.