Reseña del libro "El crucero"
En un Mediterráneo agitado por tormentas, puertos bulliciosos y secretos que cruzan fronteras, el transatlántico Neptuno inicia su travesía. Corre el año 1912 y este coloso del mar no solo transporta pasajeros entre Palma, Barcelona, Marsella o Nápoles, sino también historias humanas cargadas de deseo, peligro y ambición.
Capitaneado por el veterano Ramón Lecina y su leal segundo, Germán, el Neptuno es un personaje más: un prodigio técnico con calderas, hélices y desalinizadoras que resuenan como un corazón de acero. Pero bajo la majestuosidad de su estructura se cuecen tramas que van de la camaradería a la corrupción: averías que desafían la ingeniería, un rescate casi imposible, una red de trata que amenaza a veintidós niñas y hasta un jeque con instintos monstruosos.
La novela alterna escenas de acción con momentos costumbristas y romances que dejan huella, como la relación entre Ramón y la enigmática Lucía. Todo con un estilo directo, casi de crónica, que hace vibrar los muelles, las cubiertas y las salas de máquinas con el mismo realismo.
¿Qué puede salir mal cuando se mezclan el deber con el deseo, la ley con la impunidad y un barco con más de dos mil almas a bordo navega al borde del abismo?
El crucero es una aventura clásica con olor a carbón, sal y decisiones que marcan destinos. Un viaje que no se mide en millas náuticas, sino en todo lo que puede pasar antes de llegar a puerto.