Reseña del libro "sermón a boca de jarro"
?¿en qué se parece el cura tato a los políticos involucrados en actos de corrupción?. en que en ambos casos sus superiores ?en la jerarquía de los frailes o de los partidos- algo sabían, tenían algunos datos sobre esos asuntos o les habían sido transmitidas algunas sospechas, y nada hicieron. en suma, que gozaron de impunidad en las instituciones a las que pertenecían?.
así se inicia este sermón a boca de jarro, un libro que reúne las crónicas que el periodista nibaldo mosciatti escribió durante tres años (2000-2002) en el diario electrónico el mostrador.cl. el libro es una bocanada de aire fresco. mosciatti echa un vistazo a la política chilena y a los avatares de esta curiosa transición, desde la perplejidad y desde la ética. y lo hace con una soltura saludable. a diferencia de tanto periodista encorsetado y pomposo, mosciatti transmite la sensación de estar hablándote arrellanado en el living de su casa y con una copa en la mano. a veces se ríe, ironiza, otras veces se enrabia, y en otras sencillamente da curso a la curiosidad y al estupor. habla de los hechos políticos más cotidianos, pero lo hace siempre levantando la alfombra para mirar qué hay debajo.
en una columna se detiene en el fenómeno de los piluchos de tunick; en otra cuenta de la tarde en que pinochet volvió a chile, entre luces y tambores después de lo de londres; en otra relata una ceremonia en la que está patricio aylwin, en un ocaso que es el suyo y el de su partido, y mosciatti de pronto se pone triste, tristísimo, porque en la figura de aylwin ve la historia de chile del último medio siglo y el color opaco de esta transición que inventaron unos pocos tipos entre cuatro paredes y que pareciera que no se va a acabar jamás.
detrás de las ácidas críticas a la iglesia, o del desdén frente a el mercurio, o el recordatorio a los militares, el sedimento esencial que queda de las columnas de mosciatti acaso sea el de una nostalgia, el de esa alegría que no vino, el de ese país que no fue, que no es, que no ha sido nunca.